
Hoy fue día del padre en mis tierras. Y día de fútbol también. Ambos, dos pretextos para intentar esconderme del mundo, pero fue inútil. Luego de pasar una extraña tarde con mi padre y su televisor (donde vimos el partido) , regresé desesperada a mi casa buscando algo para remover el mal sabor en mi boca. Nada. Salí a buscar una peli para verla con mi hija, y después de una hora de rebuscar como loca en las cientos de miles de pelis en local de la "veci", me encontré con una cinta que no había visto, pero de la que había escuchado y que tenía lo que yo amo: surrealismo a la ene potencia. Se trataba de "El topo", filme setentero del absoluto realizador chileno Alejandro Jodorowsky (1929). Voy a extenderme en este post, porque después de ver esa película definitivamente me urge hablar de ella y de mi existencia (que atravieza crudos momentos). Y con disculpas de la Martina, porque esta vez y solo por esta vez no le compré la peli que ella quería.

Evitaré la (alucinante) biografía de Jodorowsky, porque puedes meterte a su web oficial y encontrarla, así como interesantes apuntes sobre las diversas e intensas actividades que realiza : teatro, literatura, cómic, cine y psicomagia. CLICK AQUI para que alucines más.
"EL TOPO" (1970) es una cinta tan surreal como existencialista, que acontece en dos escenarios (o en dos partes). Primero, se nos muestra un desierto donde El Topo viaja con su hijo para derrotar a los cuatro maestros del revólver, ahí , tras trampear cada vez, derrota a cada maestro no sin antes recibir su enseñanza, pero el último se mata a sí mismo y le enseña que la vida no vale para nada. Tras ser traicionado , termina la primera parte. Años después, El Topo es salvado de la muerte por un grupo de bándalos deformes, con los que pasará su estado de coma en su comunidad-prisión subterránea. El Topo se va en busca de la liberación de estos seres, ahora también acompañado de un novia enana y manipuladora. Luego de lograr liberarlos, aplicando cada una de las cuatro enseñanzas, El Topo debe ser quien verdaderamente es. El final de la peli es realmente incomentable, si existe esa palabra, y lo mejor es correr a buscar este film para que te des cuenta de la (monumental) capacidad filosófica y cinematográfica de Jodorowsky.

"El Topo" , escrita, dirigida y protagonizada por Alejandro Jodorowsky.
La carga de violencia tanto física como simbólica, las punzantes y bizarras escenas en su máxima expresión, (especialmente la del suicidio infantil en una iglesia) el surrealismo magistralmente concebido y las actuaciones extrañas pero verosímiles , acompañan el brutal argumento del filme, conduciéndote , con el protagonista, por una inagotable y tenaz búsqueda del sentido por la vida. Sí. Me sentí completamente fuera de mi lugar, otra vez. No con ganas de matar, pero sí con ganas de explorar mis propias entrañas, ser yo misma la criatura que se mete en mí para descubrir lo que tengo aquí dentro. Y creo que lo estoy logrando, ahora mi razón no se detiene.
Quiero ir como este Topo, no buscando lo que quiero de la vida sino lo que la vida quiere de mí. Siento que debo hacerlo. Como Jhonn Lennon , que al ver esta peli se enloqueció por Jodorowsky ( y luego, de hecho financió su film "Santa Sangre") y todo un séquito de hippies de esa época que lo idolatraron , aunque realmente no se necesita estar drogo para ver esa peli.
Además, el humor que maneja el chileno demente en El Topo , es más que sensacional. No es una película cualquiera, ni debe ser vista una sola vez. Hay muchísimos (idiotas) que critican esta obra (y otras de J.). En mi opinión, es una magnífica rareza del cine mundial, que a pesar de los años se mantiene actual.
Jodorowsky, tú que no te sientes hombre ni mujer, sino ser, tú que sabes cómo curar, cómo crear retorcidamente y magníficamente, tú, tú que entiendes todo y nada, por favor, inspírame!
CÓMO HACER CINE, SEGÚN JODOROWSKY.
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